lunes, 24 de septiembre de 2018

AGORABEN, Temporada 2018-2019


Las reuniones y charlas de AGORABEN se efectúan todos los miércoles a las 18,30 horas en el Centro Social Jelena, en la calle Los Olivos nº 11 de Benidorm. La asistencia es libre para socios y no socios. 


4º trimestre 2018

Octubre:
   10: "El camino de Santiago desde Benidorm" por Adrián Herrero. 
17: "Viticultura de la Marina: legado, presente y futuro" por José María Bolufer; incluye cata.
24: "Recordando a Roc Gregori Aznar" por Manuel Catalán Chana.
31: "Centenario de Gustav Klimt" por Francisco Amillo.

Noviembre:
  7: "Mora Carbonell y sus fotografías de Benidorm" por Vicente Sanjuan
14: Fiestas patronales. Jelena cerrado
21: "La arquitectura de la Secesión Vienesa" por Juan Antonio Lizancos
28: "El Impresionismo: características del movimiento" por Francisco Amillo

Diciembre:
5:  "El Guernica, desde París al Reina Sofía" por Antonio Bravo
12: "Del municipio al municipio turístico" por Juan Díaz
19: Festividades navideñas



Año 2019

Primer trimestre

Enero:
  9: "Convivir con las emociones  de forma inteligente" por Astri de Juan
16: "La arquitectura de finales del s. XIX y primer tercio del XX: edificios y estilos más representativos en España" por Antonio Esquivias.
23: "La pintura impresionista: Edouard Manet" por Francisco Amillo. 
30  Ópera en cine Roma de l'Alfàs: "La Traviata" 

Febrero:
6: “Objetos Verdaderos No Identificados, fe y razón” por Pepe Albero
13: “e-Administración y buen gobierno en el siglo XXI” por Rubén Martínez, profesor de Derecho de la Universidad de Alicante.
20: “El trabajo de campo del arqueólogo y la utilización de la informática” por el arqueólogo José Morán. 
27: “Santiago de Compostela y su catedral” por Adrián Herrero.


Marzo:
  6: Presentación de la novela “Lugares lejanos” por el autor Branislav Djordjevic
13: “La pintura impresionista: Claude Monet” por Paco Amillo
20: “El municipio turístico” Manuel Catalén Chana
27: “Nuestro lugar en el Universo”, charla sobre Astronomía impartida por Juan Vicente Pérez Ortiz

Abril:
  3: “Corsarios norteafricanos en las baronías de Polop y Benidorm: ataques, despoblación y esclavitud" por Francisco Amillo
10: “La pintura impresionesta: Renoir” por Francisco Amillo
17: Vacaciones de Pascua
24: Vacaciones de Pascua

Mayo
 1: Fiesta del Trabajo
 8: “Bernat de Sarrià, fundador de la Vila Joiosa i Benidorm”, por Agustí Galiana Soriano.
15: Presentación del libro “Museo de versos” por su autor Antonio Bravo García
22: La sala Jelena cerrada por festividad de Santa Rita.
29: “La pintura Impresionista: Degas” por Francisco Amillo

Junio:
  5: Conferencia de César Evangelio.
12: Conferencia de Antonio Bravo García.
17: Cena de despedida de la temporada 2018-2019.





miércoles, 18 de octubre de 2017

AGORABEN: charlas de la temporada 2017-2018.


Como de costumbre las charlas semanales de AGORABEN se celebrarán a las 18,30 horas en el Centro Social Jelena, calle de los Olivos, Benidorm.


2017, 4º trimestre

Octubre:
·           4:  Presentación del libro "Gent de Benidorm" en el que se habla de 100 personas de Benidorm, entre ellas Francisco Amillo. A las 20 horas, en el Salón de Actos del Ayuntamiento
·         11:  "Benidorm y el turismo" por Roc Gregori Aznar.
·         18:  "El Valencià d'Alger" por Àngela Menaches.
·         25:  Presentación del libro "La Segunda República y la guerra civil en Benidorm" de Francisco Amillo. A las 20 horas, en el Salón de Actos del Ayuntamiento

Noviembre:
·  1:  Festivo, Jelena cerrado
·  8:  "2017: 4º centenario de la Plaza Mayor de Madrid" por Adrián Herrero. 
·15: Fiestas patronales, Jelena cerrado
·22:  "El paisaje en la pintura del 98" por Antonio Bravo García
·29:  "Historia de Benidorm a través de antiguas fotografías" 1ª parte, por Francisco Amillo.

Diciembre:
· 6:  Día de la Constitución, Jelena cerrado.
·13:  "Historia de Benidorm a través de antiguas fotografías" 2ª parte, por Francisco Amillo.
·20:  Vacaciones de Navidad



  Año 2018

  Primer trimestre

  Enero:
·  17:  "Los incendios forestales mediterráneos y la actitud humana" por Juan José Mascarell, concejalía de Medio Ambiente
·   24: "Emilio Ortuño Berte" por Juan Francisco Moreno Amorós.
·   31: "La fundación de turismo «Visit Benidorm» y el Big Data" por Leire Bilbao directora de Visit Benidorm.


  Febrero:
·   7: "Mariano Fortuny" por Francisco Amillo
·  14: "Los templarios" Pedro Luis Martínez Villaverde
·  21: "La catedral de Valencia" Cesar Evangelio.
   28: "La ruta de la rebelión morisca del 1609 desde la Marina Baixa hasta las Peñas del Pop" por Manolo Pinto.

 Marzo:
·  7: "Fotografías antiguas e inéditas de Valencia" por Flor Blanco
·14: "Sorolla" (1ª parte), por Francisco Amillo
·21: "Esto antes no fue el Paraíso" por Juan Díaz
·28: Vacaciones Pascua


 Segundo trimestre


  Abril:
·  4:  Vacaciones Pascua
·11:  "Mitos e iconos en el Arte de Semana Santa" por Pepe Albero.
·18:  "Polonia y Maria Salomea Skłodowska-Curie" por Mariano Escobar
· 25: "Sorolla" 2ª (parte), por Francisco Amillo.

  Mayo:
   2  "Los premios Nobel de Poesía" por Antonio Bravo
   9  "El antiguo Egipto" por Miguel Llopis Cartagena
 16  "Los jardines en el diseño de las ciudades" por Juan Antonio Lizancos 
 23  Comentario del film "Dies irae" por Juan Gil
 30  "La Inquisición" por Francisco Amillo

  Junio:
  6  Comentario del film "El Séptimo sello" por Juan Gil
 13  "La Peste Negra" por Francisco Amillo
 20  "El ránking de las universidades" por Antonio Bravo    
 23  En el Albir, tradicional "cena de sobaquillo" y cierre de temporada en la noche de San Juan



jueves, 15 de septiembre de 2016

Charlas de AGORABEN, temporada 2016-2017. 


Como es habitual en nuestra asociación las charlas y posterior coloquio tendrán lugar los miércoles a las 18,30 h en el Centro Social Jelena, calle de los Olivos nº 11, Benidorm.

Todos los que tengan interés por estos temas serán bienvenidos.


2016


OCTUBRE
  5   Antonio Bravo: "Los vikingos"
19   Juan Fco. Moreno: “Benidorm Escultural: la escultura en la escena urbana de Benidorm”
26   Francisco Amillo: “La pintura barroca: Rubens (1ª parte)”

NOVIEMBRE
  2   Francisco Amillo: "La pintura barroca: Rubens (2ª parte)"
  9  Actividad anulada
16   Sin sesión por Fiestas Patronales
23   José Albero: “La acuarela"
30   Antonio Bravo: "Jovellanos"

DICIEMBRE
  7   Mariano Escobar: "Sociedades secretas: la Masonería"
14   César Evangelio: «El Gato Montés» del maestro Penella
21   Vacaciones de Navidad.



2017

ENERO
 18   Asamblea anual. Charla de Adrián Herreo: "Carlos III"
 25   Francisco Amillo: "La pintura barroca: Velázquez, 1"

FEBRERO
  1    Visita al MARQ de Alicante
  8    Francisco Amillo: "La pintura barroca: Velázquez, 2"
15    Juán Díaz: "Benidorm, el secreto mejor guardadado"
22    Pepa Marqués: "Verdi"

MARZO
 1     Francisco Amillo: "El agua en Benidorm" 1
 8     Francisco Amillo: "El agua en Benidorm" 2
15    Cesar Evangelio: "Tosca"
22    Vicente Sanjuán: "Españoles en el gulag de Stalin"
29    Excursión a Elche.

ABRIL
  5   Juan Gil: "Charles Chaplin"
12   Vacaciones Semana Santa
19   Vacaciones Semana Santa
26  Francisco Amillo: "La pintura Barroca: Josep de Ribera,
       el valenciano que triunfó en Italia". 

MAYO
  3   Mariano Escobar: "Inventos"
10  Pedro Martínez Villaverde: "El Cid, mito e historia".
17  Antonio Bravo: "La España negra del 98 en la Literatura y la Pintura"
24 Francisco Amillo "El Tossal de la Cala en Benidorm: de poblado íbero a castellum romano"  
31  Juan Gil: "El cine"

JUNIO
  7 Antonio Bravo: "La mujer en la Poesía: del Modernismo al feminismo"
14  Vacaciones verano
21   Vacaciones verano





miércoles, 24 de agosto de 2016

Nix, Hipnos, Morfeo... dioses de la noche, la oscuridad, el sueño y los terrores nocturnos.



Este verano hemos tenido noches muy calurosas que ahora llaman "noches tropicales". En esa situación suele ser complicado conciliar el sueño o, dicho de otra manera, resulta difícil "caer en brazos de Morfeo". Esta expresión castellana alude a Morfeo, un dios de la antigua Grecia relacionado con el sueño. Pero no estaba sólo. Según la Mitología había otro dios del sueño, llamado Hipnos, que era su padre. De este último derivan palabras como hipnosis (sueño inducido) e hipnótico (substancia que induce al sueño). La madre de Hipnos y abuela de Morfeo era Nix, la Noche y cuando extendía por el firmamento su manto de oscuridad era el momento de que Hipnos y Morfeo abandonaban su oscura morada y se dirigían hacia el mundo de los mortales para inducirles el sueño, los sueños y las pesadillas.
Hacía tiempo que no escribía nada para el blog de AGORABEN y este tema de los dioses griegos del sueño me ha parecido un buen pretexto para retornar al blog. Espero que os mantengáis despiertos hasta el final del artículo y  no caigáis en brazos de Morfeo.

Francisco Amillo


Nix, la Noche de la mitología griega, camina por el cielo extendiendo tras de sí su negro manto de tinieblas tachonado de estrellas. Su hermana Hemera, el Día, se retira del firmamento y la oscuridad sustituye a la claridad. Empieza la hora de los sueños, el mundo de Hipnos, su hijo, y de Morfeo, su nieto. Imagen de A-u-R-e-L Watch, Digital Art / Drawings & Paintings / Fantasy. Año 2016. La tecnología informática es otro medio de crear imágenes artísticas en formato digital frente al tradicional soporte del lienzo pintado al óleo o al acríclico. El mundo evoluciona y también el Arte.



En la antigua Grecia había dos dioses relacionados con el sueño: Hipnos inducía el sueño a hombres y dioses y su hijo Morfeo les llevaba los sueños mientras dormían. En castellano una sola palabra, sueño, designa tanto el acto de dormir como lo que soñamos durante él. Pero en otros idiomas hay una palabra específica para esos dos conceptos. Así los que hablamos valenciano sabemos que "son" designa el acto de dormir (ejemplo: "tinc molta son") y "somni" lo soñado (ejemplo: "he tingut un somni"). 

Los antiguos griegos tenían también dos palabras para esos dos significados y los personificaban en dos dioses distintos. Ambos tenían un antepasado común: Nyx o Nix en griego, Nox en latín y Noche en castellano. Era "la negra diosa de la noche", hija y esposa del Caos primigenio, un dios sin rostro, anterior a la creación del mundo. Era por tanto una diosa primordial, anterior a Zeus, a la cual temía hasta el mismísimo rey de los dioses porque si se negaba a retirarse a su morada cuando venía su hermana Hemera (el Día), una noche perpetua sumiría a la tierra en el frío, el hambre y la desesperación.


Vaso ático de figuras rojas sobre fondo negro fechado entre el 425 y el 375 a.C. conservado en el  Ashmolean Museum de Oxford. Nix, diosa de la noche vuela por el firmamento en un carro tirado por dos caballos. Se  representa con alas y un vestido de estrellas.
La pintora británica Evelyn De Morgan (1855 – 1919) realizó en 1878 esta visión personal de Nix extendiendo el manto de la noche mientras su hijo Hipnos esparce flores de adormidera para inducir el sueño en los mortales. Óleo sobre tela de 42 × 62 cm. De Morgan Centre, Londres 


Según la "Teogonía" de Hesíodo, Nyx tuvo una gran cantidad de hijos, la mayoría por partenogénesis, es decir sin intervención masculina. Parece una forma menos divertida de procrear que la convencional, pero ya se sabe que las diosas griegas eran muy suyas… 


El pintor realista francés Adolphe-William Bouguereau (1825-1905) representó a la diosa Nix en el cuadro titulado "La Nuite", del año 1883. Lleva un manto oscuro que simboliza la oscuridad de la noche que a su paso se adueña de la tierra.  Es un óleo sobre tela de 208×107 cm. conservado en el Hillwood Estate Museum.

De todos los hijos de Nix destacaré sólo a dos: al ya citado Hipnos (Somnus en latín) y a su hermano gemelo Tánatos (la Muerte no violenta). La similitud entre la muerte, sueño eterno durante la noche eterna, y el sopor e inmovilidad que se apodera de los humanos durante el sueño cotidiano, es probablemente la causa de que la mitología les diera ese origen común. "El sueño y la muerte son hermanos", decían los clásicos y a menudo los representaban juntos.


John W. Waterhouse: "Sueño y su hermanastro Muerte (Sleep and His Half-Brother Death)", 1874 óleo sobre lienzo de 70 x 91 cm. Sotheby’s Collection. Tema directamente inspirado en la mitología griega. En primer plano, y mejor iluminado, Hipnos que se identifica por las flores de adormidera que sostiene entre sus manos. Tánatos al fondo con los gestos rígidos de los cadáveres y en la sombra para destacar la oscuridad del mundo de los muertos. La habitación es un lujoso dormitorio de estilo helenizante pero en la penumbra, como corresponde a estos personajes. Los instrumentos musicales que aparecen aluden a los cantos fúnebres.

Hipnos era el dios del sueño físico, de ese dulce sopor que nos invade al final del día y que nos permite recuperarnos de sus fatigas. Pasamos un tercio de nuestras vidas bajo su influjo. Con él nuestro organismo se reequilibra y se prepara para las actividades del día siguiente. Para los griegos el sueño no era un acto humano sino un estado inducido por la divinidad. Así que la expresión castellana "caer en brazos de Morfeo" como sinónimo de dormirse no es exacta; caemos en los brazos de Hipnos.


Bajorrelieve griego en el Museo Arqueológico de Esmirna. Representa a Hipnos como un niño alado durmiendo. Posteriormente, a partir del siglo VI a.C.,  se representó como un adulto con alas en la cabeza.


Recipiente cerámico de Apulia, hacia el 390 a.C. Por orden de Atenea (arriba) Teseo (izquierda) abandona a Ariadna, representada dormida y con Hipnos vertiendo en su cabeza agua del Leteo que provocaba el olvido. Figuras con el rojo de la cerámica sobre fondo de pintura negra.


Hipnos era un dios menor pero podía influir en los dioses importantes. Así hizo dormir a Zeus a instancias de Hera. Ésta había prometido a Hipnos que, como recompensa por el favor, se casaría con la bellísima Pasítea. Mientras Zeus dormía Hera pudo  perjudicar a Heracles o Hércules, hijo extramatrimonial de Zeus al que Hera odiaba sobremanera. Cuando el rey de los dioses despertó y vio la desdicha de Hércules montó en cólera y como no podía hacer nada contra su esposa Hera quiso descargar su ira contra Hipnos  arrojándolo al mar. Pero intervino Nyx en defensa de su hijo y Zeus, para no enfadarla, contuvo su furia. Al final Hipnos salió bien librado de estas rencillas matrimoniales de la pareja real olímpica pero pudo comprobar la sabiduría del dicho: "entre marido y mujer nadie se puede meter"… 
Pudo, pero no lo hizo y volvió a reincidir. Durante la guerra de Troya, Hera quería ayudar a los aqueos que estaban perdiendo los combates y para eso necesitaba que Zeus, partidario de los troyanos, se distrajera. Pidió a Hipnos que repitiera el  favor: hacer a dormir a Zeus para llevar a cabo sus planes. Y ya conocéis el resultado: Troya fue destruida e Hipnos salió indemne porque contaba con la ayuda de Nix y Hera. 


Rubens: "El nacimiento de la Vía Láctea",1636. Óleo sobre lienzo de 181×244 cm. Museo del Prado. Mientras Hera dormía, Zeus le puso al niño Hércules en el pecho para que lo amantara. La oscuridad de la noche, que extiende su manto tachonado de estrellas sobre el mundo, era su aliada. Pero un día Hera se despertó, vio al niño mamando y lo apartó rápidamente. El chorro de leche que salió originó la Vía Láctea. Desde entonces Hera odió a Hércules. Rubens utiliza el elemento mitológico del carro de la noche con libertad: está tirado por águilas negras, no por caballos negros.

La relación con Hera tuvo un efecto muy beneficioso para Hipnos: de su matrimonio con Pasítea nacieron nada menos que mil hijos, los Oniros. Este nombre procede de la palabra griega "óneiros" (ὄνειρος) cuyo significado era "ensueño", es decir lo que se sueña, no el acto fisiológico de dormir. En castellano el adjetivo "onírico" deriva de esa palabra y significa perteneciente o relativo a los ensueños, a lo soñado. Este término se aplica a veces en el arte para designar imágenes artísticas que no están tomadas directamente del mundo real sino que parecen surgidas de los sueños. Fue una vía muy explotada por el Surrealismo. 


Salvador Dalí: "Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes del despertar". 1944. Óleo sobre tabla 51 x 41 cm. Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid. A menudo las situaciones e imágenes que vemos en los sueños son irreales e incluso absurdas. La pintura surrealista aprovechó este hecho para crear imágenes inquietantes como esta. La abeja que da el nombre a la obra revolotea sobre la pequeña granada que está bajo la mujer. Exceptuando las patas del elefante todos los objetos guardan unas proporciones normales. Se adivina la costa de Port Lligat y sobre todo a Gala dormida. Lo absurdo e inquietante viene dado por la disposición anormal de sus figuras, lo que sugiere múltiples interpretaciones. 



En castellano tenemos otra palabra derivada de Oniros: el onirismo. El Diccionario de la Real Academia lo define como "Alteración de la consciencia caracterizada por la aparición de fantasías semejantes a las de los sueños, con pérdida del sentido de la realidad". Es por tanto una enfermedad mental caracterizada por alucinaciones visuales, como si fuesen sueños, que impiden la percepción correcta de la realidad. 

Está claro que el mundo de los sueños de la antigua Grecia nos ha dejado gran cantidad de vocablos. Volviendo a los Oniros, éstos eran las personificaciones de los sueños. Como los humanos tenemos tantos y tan variados los Oniros no podían ser menos de mil dioses. Según Homero vivían en el reino de Hipnos situado al final del mundo, en el extremo occidental del Océano. Allí estaba el Érebo, que en griego significa oscuridad o negrura, y los oniros moraban en una gran cavernas. Estaba muy cerca del mundo de los muertos o Hades. De nuevo observamos la relación del sueño con la muerte y la oscuridad. En la Odisea se narra un viaje de Ulises en el que llega al mundo de los muertos situado más allá de donde se pone el sol (las puertas de Helios) y del reino de Hipnos: "Transpusieron en primer lugar las corrientes del Océano y la roca de Léucade, después las puertas de Helios y el país de Hipnos, y pronto llegaron a la pradera de asfódelos donde residen las almas que son imágenes de los difuntos" (XXIV, 11-14). 

La tradición decía que estos hijos de Hipnos vivían en la oscuridad de su cueva y sólo salían de noche.  La cueva estaba en el Érebo, hermano de Nix y por tanto otro de los dioses primordiales. Personificaba la oscuridad y la sombra. Se decía que sus oscuras y densas nieblas se concentraban en los bordes del mundo y llenaban todos los lugares subterráneos. La proximidad del Érebo con el Hades, o reino de los muertos, hizo que en épocas posteriores se identificasen, pero en época homérica eran divinidades y lugares diferentes. De todas formas queda claro que todas estas deidades de la noche, la oscuridad, la muerte y el sueño vivían muy próximas y tenían lazos familiares.

Según Homero los sueños que los dioses enviaban a los mortales podían ser de dos clases: los proféticos, que anunciaban el futuro y salían por una puerta hecha de cuerno, y los normales que lo hacían por una puerta de marfil. En la Odisea leemos:  
"Hay sueños inescrutables y de lenguaje oscuro y no se cumple todo lo que anuncian a los hombres. Hay dos puertas para los leves sueños: una, construida de cuerno, y otra, de marfil. Los que vienen por el bruñido marfil nos engañan, trayéndonos palabras sin efecto, y los que salen por el pulimentado cuerno anuncian al mortal que los ve cosas que realmente han de verificarse."  (Odisea XIX, 560)

No todos los Oniros eran iguales. Había tres muy especiales que se encargaban de los sueños de los reyes y de los generales. El más importante fue Morfeo, que en los sueños les entregaba los mensajes de los dioses. El nombre de Morfeo deriva de "morfé" que en griego significa "forma". Alude a que Morfeo se presentaba en los sueños tomando la forma, la voz, los gestos y las ropas de distintas personas, tantas como vemos en los sueños. Era por tanto un dios capaz de aparentar el aspecto de cualquier humano.


Pierre-Narcisse Guérin (1774-1833): "Morfeo e Iris", año 1811. Óleo sobre lienzo de 251 x 178 cm. Museo del Hermitage. La diosa Iris, cuyo nombre significa arco iris, era la mensajera de Hera que la tenía en gran estima. Acompañada de Eros despierta a un sorprendido Morfeo para transmitirle las palabras de la reina de los dioses. Obra típicamente neoclásica, con predominio de los valores formales (colores fríos, contornos nítidos, composición equilibrada) y la representación del mundo clásico.

Se le representaba con alas que le permitían volar rápida y silenciosamente para acudir a cualquier rincón de la Tierra e inducir los sueños de quienes dormían, adoptando apariencia humana para aparecer en ellos. Según Ovidio Morfeo dormía en una cama de ébano, es decir de una madera negra como la noche, en una cueva escasamente iluminada y rodeado de flores de adormidera que inducen al sueño.

Los otros dos oniros que acudían a los sueños de los reyes eran Fobetor y Fantasus. Fobetor era el encargado de enviarles los sueños sobre animales. Su nombre significa "el que asusta" y deriva de "fobos", el miedo, porque también les transmitía las pesadillas y a veces los sueños proféticos.    
Fantasus o Phantasus se encargaba de los sueños con objetos inanimados como agua, rocas o troncos. 

Así describe Ovidio en su Metamorfosis (XI, 634-645) a estos tres Oniros: 
"despierta al artífice y simulador de figuras,
 a Morfeo: no que él ninguno otro más diestramente 
 reproduce el caminar y el porte y el sonido del hablar.
 Añade además los vestidos y las más usuales palabras
 de cada cual. Pero él solos a hombres imita. Mas otro
 se hace fiera, se hace pájaro, se hace, de largo cuerpo, serpiente:
 a él Ícelo los altísimos, el mortal vulgo Fobétor 
 le nombra. Hay también de diversa arte un tercero,
 Fantaso. Él a la tierra, a una roca, a una ola, a un madero
 y a cuanto vacío está todo de ánima, falazmente se pasa.
 A los reyes él y a los generales su rostro mostrar
 de noche suele, otros los pueblos y la plebe recorren."

Tal como nos indica el último verso, el resto de Oniros se encargaba de los sueños de los simples mortales, de los que no somos ni reyes ni generales. Por eso no tenían nombre propio.

Todos eran espíritus de oscuras alas que cada noche, como los murciélagos, salían de su cueva en el Érebo y se metían en la mente de los hombres creando sus sueños. 
Y también sus pesadillas. De ellas se encargaba Epiales cuyo nombre significa precisamente eso, "pesadilla". También se le llamaba "melas oneiros", que quiere decir "sueño negro". Según Homero se ponían en la cabeza del durmiente y le atormentaba: "un malvado sueño se colocó sobre su cabeza" (Ilíada X, 496)


Johann Heinrich Füssli (1741-1825) pintó esta obra, titulada "La pesadilla" en  1781. Fue un pintor suizo establecido en Gran Bretaña. Su estilo oscila entre el neoclasicismo de sus inicios y el Romanticismo de su etapa final. En esta obra la frialdad del color, típica del Neoclasicismo, se mezcla con la fantasía e irrealidad del demonio que está sobre la joven. El caballo que mira es también irreal y muestra la irracionalidad de los sueños. Óleo sobre lienzo de 101 × 127 cm que se conserva en el Institute of Arts de Detroit.


Los griegos creían en el poder premonitorio de algunos sueños y había sacerdotes y  personas expertas en su interpretación. Hay un ejemplo en  la Odisea:  Penélope esperaba desde hacía veinte años el regreso de su marido Odiseo (Ulises en latín) que había partido para la guerra de Troya. Sus compañeros aqueos habían regresado de la guerra hacía tiempo y había algunos que querían darlo por muerto para poder casarse con su presunta viuda y convertirse en reyes de Ítaca.  Penélope soportaba estoicamente las presiones de esos pretendientes que se habían instalado en palacio y disfrutaban de todas sus comodidades. Les daba largas diciendo que indicaría el nombre del que sería su esposo cuando acabara de tejer un manto. Por el día tejía y por la noche destejía y ganaba tiempo. Tanto que por fin regresó Odiseo. Como le habían informado de lo que pasaba en su palacio lo hizo disfrazado de mendigo y nadie, ni siquiera Penélope, lo reconoció. Sólo su aya y  su perro lo hicieron. Su esposa lo tomó por un hombre respetable y le pidió que le interpretase un sueño que había tenido y que le intrigaba. Le dijo: 
Venga, interprétame el sueño y escucha. Tengo en casa veinte ocas que comen trigo lejos del agua, y yo disfruto viéndolas. Mas, viniendo del monte, un águila grande de encorvado pico a todas les rompió el cuello y las mató y ellas quedaron amontonadas en el palacio mientras él se elevó al divino éter. Y yo lloraba y me lamentaba en el sueño y a mi alrededor se reunían las aqueas de hermosas trenzas, mientras yo deploraba con lamentos que el águila me hubiera matado las ocas. Pero aquélla, regresando, se posó sobre un saliente del tejado y con voz humana me tranquilizó y dijo: «Anímate, hija del famoso Icario, no es un sueño, sino un beneficioso hecho real que se te cumplirá. Las ocas son los pretendientes, y yo, águila antes, soy ahora tu esposo que ha vuelto, que a todos los pretendientes daré vergonzosa muerte». Así dijo y me abandonó el dulce sueño. Mirando en derredor vi las ocas en el palacio comiendo trigo junto al pesebre, donde antes. Y contestándole dijo el ingenioso Odiseo: «Mujer, no es posible de ningún modo interpretar el sueño en otro sentido, puesto que ya el propio Odiseo ha indicado cómo se cumple. A todos los pretendientes se les mostró la ruina, y ninguno evitará la muerte y el destino». 
Y efectivamente Odiseo, que era el más astuto de los hombres, ideó una estratagema para poder matar el sólo a todos los pretendientes y recuperar reino y esposa. Y el sueño de Penélope resultó profético. 


Angelica Kauffman (1741-1807): "Penélope despertada por Euriclea", 1772. Penélope había tenido un sueño premonitorio que anunciaba la llegada de Ulises del que es despertada por Euriclea, antigua la nodriza de Ulises, la única persona que lo reconoció bajo su disfraz de mendigo. 
Angélica Kauffman fue hija de un pintor suizo que le enseñó su arte desde muy pequeña y se formó con él en Florencia y Roma, donde, con 23 años, entró en la Accademia di San Luca. Vivió en Inglaterra (de 1766 a 1780) ingresando en la Royal Academy de Londres como miembro fundador, algo insólito en la época. Luego pasó a Italia. Destacó por los retratos y los "cuadros de historia", género que en aquella época incluía temas mitológicos.

Los poemas homéricos son muy antiguos, del siglo VIII a.C. y nos ofrecen la visión mítica del origen de la noche, del sueño y del mensaje divino que se oculta en algunos de ellos. El sueño y lo que soñamos no eran actos humanos sino fenómenos inducidos por los dioses. 
Pero a partir del siglo VI a.C., con la aparición del pensamiento científico, se buscaron explicaciones racionales a estos hechos.  Platón había dicho que los sueños normales eran humanos y se originaban en el hígado mientras que los proféticos eran divinos y entraban a través del hígado. Aristóteles creía que los sueños eran humanos y reflejaban el estado del cuerpo, algo que en el siglo II fue aprovechado por Galeno para intentar diagnosticar enfermedades a través de su interpretación. Los sueños eran un fenómeno natural y se podían analizar racionalmente. Por eso en la antigua Grecia los intérpretes de sueños tenían mucho trabajo y se los consultaba para múltiples propósitos. 
De todas formas las explicaciones racionales resultaban muy frías  para el gran público por lo que las desechó y siguió aferrado a los antiguos mitos. Eso explica que en el siglo I a.C. el romano Plinio siguiera creyendo en el origen divino de los sueños. El mito está profundamente arraigado en los sentimientos del ser humano, sea de la época que sea, y se resiste a desaparecer. Pasaba en la antigua Grecia y pasa en nuestros días: la Astrología, creada en Mesopotamia por los sacerdotes sumerios hace más de 5.000 años sigue teniendo gran fuerza hoy día a pesar de no tener ninguna base racional y a pesar del "Manifiesto de los científicos contra la Astrología" publicado el año 1990 por 197 científicos norteamericanos, entre ellos 20 premios Nobel. Para nuestros antepasados y para muchos de nuestros conciudadanos el mito ha tenido y sigue teniendo más fuerza emocional que el logos… Lo positivo es que el mito ha tenido una gran influencia en el Arte, que nos ha legado imágenes de gran belleza, algunas de las cuales os he puesto aquí. 

Auguste Raynaud (1854-1937): "La Nuit" 1887. Óleo sobre tela 54 × 81 cm. Colección particular; subastado en Sotheby's de Londres por 23.586 € el 23-11-2010. En su viaje por el firmamento Nix va acompañada por la lechuza, ave nocturna.


Espero haber captado vuestra atención hasta el final y que Hipnos no se haya apoderado de vosotros antes de acabar la lectura de este artículo…

miércoles, 30 de diciembre de 2015

El dios mitológico Saturno y las Saturnales, precedente de la Navidad.


Francisco Amillo


¿Hay alguna relación entre Saturno y la Navidad? Pues aunque pueda parecer extraño, lo cierto es que ambos conceptos están muy relacionados. Es un fenómeno muy bien estudiado y documentado. Pero debo aclarar que me refiero al dios mitológico Saturno, no al planeta de los anillos. 
Todo empezó como una de las fiestas más populares de la antigua Roma, las Saturnales, y ha acabado como una de las fiestas más populares y universales del mundo actual, la Navidad.
En el siglo IV de nuestra Era el cristianismo se había difundido tanto en el Imperio Romano que en el año 313 dejó de perseguirse y se autorizó a practicarlo. Años más tarde, en el 392, fue declarado religión oficial. Eso supuso que se prohibieran los antiguos cultos con lo que numerosas estatuas e incluso templos fueron destruidos. El cristianismo había pasado de perseguido a perseguidor. Por eso en dicho siglo la Iglesia intentó cristianizar los cultos paganos y uno de ellos fue la fiesta de las Saturnales que acabó sustituida por la Navidad.



1. Saturnales y Navidad.
Las Saturnales, Saturnalia en latín, se celebraban en honor al dios romano Saturno.  Su duración varió según épocas, oscilando entre 3 días y una semana, del 17 al 23 de diciembre. Con ella los romanos festejaban el final del período más oscuro del año y el nacimiento del más luminoso. Por eso coincidían con el solsticio de invierno y culminaban el día 25 de diciembre con la fiesta del nacimiento del sol invencible denominada Dies Natalis Solis Invicti.


Representación del "Sol Invictus" cuyo nacimiento se celebraba en Roma el 25 de diciembre.

En los primeros tiempos de la República Romana Saturno era un dios agrícola que protegía los sembrados y garantizaba las cosechas.  Su fiesta, las Saturnales, coincidía con la finalización de los trabajos del campo, cuando el ritmo de las estaciones dejaba a la familia campesina  un tiempo de descanso. Su origen debió ser anterior a Roma. Según una antigua tradición romana esta festividad había sido creada por Jano, el dios de dos cabezas, el cual recogió a Saturno tras ser derrocado por su hijo Júpiter-Zeus y quedar convertido en simple mortal. Le instaló en Italia y le nombró rey del Lacio, siendo recordado su gobierno como "La Edad de Oro". 

La configuración definitiva de las saturnales se produjo a finales del siglo III a.C. siguiendo modelos griegos. Fue justo después que Aníbal, en el año 217 a.C., infringiese a las legiones romanas una nueva y terrible derrota junto al lago Trasimeno. Las autoridades pensaron  que era preciso levantar la moral de los ciudadanos porque el enemigo cartaginés podría fácilmente llegar a las puertas de Roma y dieron una nueva forma a la fiesta tradicional ampliando su contenido. Tras la derrota de Aníbal, aquella alegría por decreto se transformó en alegría espontánea y la fiesta adoptó desde entonces sus características peculiares. 

Se había elegido para el inicio de las Saturnales el día 17 de diciembre porque era cuando el sol entraba en el signo de Capricornio, casa de Saturno según los romanos. 
Las fiestas comenzaban ese día con un sacrificio en el templo de Saturno situado al pie del Capitolio, en la zona más sagrada de Roma. 


Restos del templo de Saturno al pie del Capitolio, en el Foro de Roma. Se conservan ocho columnas de orden toscano. En él se guardaba el tesoro público porque en la época de Saturno no se cometían robos. Las Saturnales se iniciaban con un sacrificio delante de este templo. Según la leyenda, tras ser expulsado del Olimpo se instaló en el Capitolio, en el lugar en el que después se fundaría Roma, y construyó una ciudad fortificada, Saturnia. 

Al sacrificio seguía un banquete público al que estaba invitado todo el mundo. A continuación, con el grito de "io Saturnalia" (yo las Saturnales), venían unos días de relax en los que estaba permitido romper muchas de las normas sociales. Estaban prohibidas todas las actividades económicas, incluidas  la administración de justicia, la política y los negocios. Sólo se exceptuaban aquellas actividades que diesen felicidad a los demás: panaderos y pasteleros, según indicaba Luciano de Samósata. Los actores de teatro no trabajaban esos días pero sí las actrices que acudían a fiestas privadas "sólo para hombres". Así se entiende la mala fama que tenían estas profesionales en la antigua Roma, que se prolongó durante muchos siglos después, hasta el XVIII.


Jugadores de dados en una pintura al fresco de Pompeya,  Osteria della Via di Mercurio. Los juegos de azar estaban prohibidos todo el año salvo en las Saturnales.

El día 19 de diciembre era el día de los regalos y los niños recibían juguetes. Es una tradición que se ha mantenido hasta la actualidad y tan sólo ha cambiado el día: Navidad en unos países y Reyes en otros. 
Era además el día de ir a visitar a los familiares y llevarles alimentos (nueces y frutos) junto con cirios de cera de abeja para recordar el triunfo de la luz sobre las tinieblas y de la verdad sobre el error. Por eso era costumbre encender más cirios de lo habitual, decorar la casa con plantas verdes y colgar elementos decorativos en los árboles. También era costumbre obsequiar con figuritas de cerámica hechas exprofeso para ese día, denominadas sigillaria. Normalmente  estas estatuillas tenían un sentido religioso, pero dado el espíritu bromista que reinaba en las Saturnales se introdujo la costumbre de regalar algunas piezas que podríamos definir como "escatológicas" ya que eran reproducciones de excrementos cuyo objetivo era la risa. En el siglo XVII se retomó esta idea al introducirse en los belenes catalanes las figuras de los caganers.


Una "sigiliaria" o figurita de cerámica que se regalaba en las Saturnales. Según el escritor romano Macrobio eran una sustitución de los antiguos sacrificios que se ofrecían en estas fiestas. Algunos investigadores actuales apuntan que podría tratarse de la sustitución de los antiguos sacrificios humanos.

El reinado de Saturno en el Lacio se recordaba como una Edad de Oro en la que los humanos vivían felices obteniendo sus alimentos de la tierra sin ningún esfuerzo. No existían el dolor, la enfermedad, la envidia, la delincuencia, ni las diferencias sociales.
Por eso durante las Saturnales reinaba la abundancia y los esclavos eran liberados de sus obligaciones, que eran realizadas por sus dueños. Además podían decir a sus amos todo lo que quisieran, sabiendo que no podrían ser castigados por ello.  
Los hombres libres, por su parte, también se tomaban muchas libertades con la comida, la bebida, juegos de azar (prohibidos el resto del año) y el sexo. Luciano de Samósata ponía en boca de Saturno: “Mi reino se desenvuelve entre dados, aplausos, cantos y borracheras, y no dura más de siete días”.


Ernesto Biondi: "Saturnalia", año 1900. Bronce patinado.  Galería de Arte Moderno de Roma. El autor representa estas fiestas con una composición horizontal de diez figuras de personajes representativos de la antigua Roma: prostitutas, esclavos, gladiadores y patricios. Están bajo los efectos de la fiesta ya que han comido y bebido en exceso y se lanzan al desenfreno sexual. En su época esta temática resultó escandalosa y recibió numerosas críticas. Su estilo se inscribe en el romanticismo tardío.


Al principio las mujeres estaban excluidas de las celebraciones públicas aunque recibían regalos y participaban en las fiestas domésticas. Al final del período republicano empezaron a frecuentar banquetes y otras actividades. 
En general todos los romanos estaban muy contentos durante estas celebraciones. Los que como Plinio el Joven estaban a disgusto en ellas por sus excesos y sus ruidos no tenían más alternativa que  retirarse a sus villas campestres en busca de tranquilidad. Pero tenían que encerrarse en su habitación porque sus esclavos sí celebraban las Saturnales y sus gritos y canciones llenaban la casa. 

Algunos escritos de época imperial hablan del Rey de las Saturnales  o Saturnalicius Princeps, nombrado en algún convivium o  banquete privado. Nerón, en su juventud, fue uno de ellos. Todos los asistentes estaban obligados a cumplir sus normas arbitrarias del tipo "canta desnudo" o "tiradlo al agua fría". Está claro que para los romanos las bromas pesadas entraban en la categoría del humor... 
Esta figura reapareció en la Edad Media con el nombre de "Rey de los Locos" y con características similares.  

En el siglo IV el cristianismo había alcanzado tanta difusión que la mayoría de la población lo practicaba. Sin embargo seguían celebrando las Saturnales aunque eliminando el culto a Saturno porque la Iglesia, sabiendo que no podía quitar esta fiesta, la cristianizó. Poco a poco la fue despojando de los elementos paganos. Un paso muy importante fue convertir la fiesta del nacimiento del Sol (Dies Natalis Solis Invicti) en la del nacimiento de Jesucristo. Este cambio sucedió en el año 354 cuando nadie recordaba ya la fecha exacta de ese suceso porque era algo que hasta entonces se había considerado irrelevante. A falta de una fecha segura el Papa Liberio decretó que el 25 de diciembre era un buen día para celebrar el nacimiento de Jesucristo. Éste había dicho que él era la luz y además había nacido en Oriente, igual que el sol, así que el paralelismo estaba servido: desde Oriente Jesús nos trajo la gracia y la salvación igual que el sol nos trae la luz que nos libera de las tinieblas. Así se cristianizaba la llegada del solsticio de invierno y se le daba un nuevo sentido: la alegría se debía al nacimiento del Salvador. La Edad de Oro dejaba de estar en el pasado y se trasladaba al futuro, al cielo, un concepto que no existía en la religión romana. De la palabra NATIVITAS, es decir nacimiento, surgió la palabra Navidad. 
El dios Saturno quedaba definitivamente olvidado. De nada sirvieron intentos como el del escritor Macrobio que a fines del siglo IV o principios del V escribió un libro explicando el sentido y la tradición de las Saturnales. El paganismo había sido herido de muerte.


Cristo en forma  Sol Invicto conduce su carro tirado por dos caballos. Mosaico del siglo III d. C. de las grutas vaticanas. En el arte paleocristiano anterior al siglo IV era frecuente la utilización de símbolos de la religión romana para representar conceptos netamente cristianos.




2. Saturno ¿el dios caníbal?
Una de las imágenes más conocidas de este dios mitológico se la debemos a Goya y se titula "Saturno devorando a un hijo". Se trata de una de las 14 pinturas negras que pintó en las paredes de su casa, la "Quinta del Sordo", trasladadas posteriormente a tela y conservadas en el Museo del Prado. Nos muestra un ser deforme cuyo aspecto causa repulsión pero lo que está haciendo nos resulta infinitamente más repulsivo. 
El origen de esta iconografía está en la mitología: Saturno había destronado a su padre y para evitar que sus hijos le hiciesen lo mismo a él se los comía nada más nacer. La astucia de su esposa salvó a Júpiter de este destino y cuando fue adulto destronó a su padre y le obligó a vomitar a sus hermanos, que volvieron a la vida y así ese acto cruel de canibalismo quedaba reparado.


Goya: "Saturno devorando un hijo", 1820 - 1823. Técnica mixta sobre revestimiento mural trasladado a lienzo de 143,5 x 81,4 cm. El escaso colorido del conjunto contrasta con el rojo intenso de la sangre creando una atmósfera de inquietud y desasosiego. El tema mitológico fue sólo un pretexto: Goya quiso aludir a la España de Fernando VII que con su persecución a los liberales devoraba a sus propios hijos.
Lo original de esta obra de Goya es su anticipación de estilos futuros. La simplificación de los elementos formales es brutal: no hay colorido, ni fondo, ni perspectiva y la anatomía del dios está deformada. Goya se anticipa a su época porque habrá que esperar al postimpresionismo para ver una ruptura de los elementos formales parecida a la suya. Todo ello en aras de potenciar los elemento expresivos que susciten en el espectador una sensación de horror. Esta primacía de los valores expresivos sobre los formales es un detalle que nos remite al expresionismo del siglo XX.

Es interesante comparar esta obra con otra del mismo tema y título similar pintada por Rubens y conservada también en el Museo del Prado. Aunque presenta una pincelada muy suelta, similar a la que tendrían más tarde los impresionistas, su lenguaje formal está totalmente dentro del realismo típico del barroco. Por otro lado su forma de tratar el tema no provoca esa zozobra que transmite el cuadro de Goya, por lo que su valor expresivo es inferior. 


Peter Paul Rubens:  "Saturno devorando a su hijo", 1636. Óleo sobre tela 180 cm × 87 cm. Museo del Prado. Las tres estrellas de la parte superior representan al planeta Saturno tal  como lo había descrito Galileo unos años antes, en 1610. Era el más alejado de los planetas que pudo observar. La mala calidad de su telescopio le impidió distinguir el anillo que le rodea y pensó que había dos estrellas alineadas con él, siendo el planeta la estrella central. En una carta explicaba: "Saturno, que no es en absoluto una estrella, como los otros planetas, sino que son tres reunidas juntas en una línea recta paralela a la equinoccial. [...] En siete meses que las he observado no han realizado mutación alguna; son pues, absolutamente inmóviles entre sí".


¿Es correcta la visión de canibalismo que nos transmiten estos dos cuadros? Ya hemos visto que en los primeros tiempos de Roma Saturno era una divinidad bondadosa que había enseñado la agricultura a los hombres y que cuidaba de las cosechas. En algunos momentos se identificó también con el sol, creador de las estaciones y por tanto imprescindible para la maduración de las cosechas. Su culto tenía como objeto asegurar el sustento humano gracias a la fertilidad de la tierra y la ayuda del sol. Se le dedicó un día de la semana, el sábado, algo que ha perdurado en la lengua inglesa: la palabra saturday procede de Saturn day, el día de Saturno.


Denario de plata emitido el año 104 a.C. por Saturnino, tribuno de la plebe. En el anverso  cabeza de la diosa Roma. En el reverso  Saturno conduce un carro de cuatro caballos, alusión al carro solar. Saturnino juega con su nombre y el de Saturno evocado su programa de distribución de granos para ayudar a los pobres y su intento de cambiar la jerarquía social en los años de las luchas entre patricios y plebeyos. Era volver a la igualdad de la Edad de Oro de Saturno.

Pero el sincretismo religioso de los romanos les llevó a asimilar Saturno con el dios griego Crono o Cronos, el tiempo, y a partir de ahí su relato mitológico fusiona elementos romanos y griegos, con  un clarísimo predominio de estos últimos. Encontramos entonces unos relatos de rivalidades familiares entre los dioses y crueldades inverosímiles. Sin embargo, bajo esa capa de truculencia, podemos observar que esas fantasiosas aventuras tenían como finalidad explicar que el mundo es cruel e injusto porque había sido creado así por voluntad y capricho de los dioses y los humanos no tenían más alternativa que aceptarlo.

Cronos llegó a ser rey de los dioses porque había destronado a su padre. Hesíodo en su Teogonía (133 ss) nos lo cuenta así: "Pues bien, cuantos nacieron de Gea [la Tierra] y Urano [el Cielo], los hijos más terribles, estaban irritados con su padre desde siempre. Y cada vez que alguno de ellos estaba a punto de nacer, Urano los retenía a todos ocultos en el seno de Gea sin dejarles salir a la luz y se gozaba cínicamente con su malvada acción.
La monstruosa Gea, a punto de reventar, se quejaba en su interior y urdió una cruel artimaña. Produciendo al punto un tipo de brillante acero, forjó una enorme hoz y luego explicó el plan a sus hijos. Armada de valor dijo afligida en su corazón: "¡Hijos míos y de soberbio padre! Si queréis seguir mis instrucciones, podremos vengar el cruel ultraje de vuestro padre; pues él fue el primero en maquinar odiosas acciones."
Así habló y lógicamente un temor los dominó a todos y ninguno de ellos se atrevió a hablar. Mas el poderoso Cronos, de mente retorcida, armado de valor, al punto respondió con estas palabras a su prudente madre: "Madre, yo podría, lo prometo, realizar dicha empresa, ya que no siento piedad por nuestro abominable padre; pues él fue el primero en maquinar odiosas acciones."
Vino el poderoso Urano conduciendo la noche, se echó sobre la tierra ansioso de amor y se extendió por todas partes. El hijo, saliendo de su escondite, logró alcanzarle con la mano izquierda, empuñó con la derecha la prodigiosa hoz, enorme y de afilados dientes, y apresuradamente segó los genitales de su padre y luego los arrojó a la ventura por detrás."

 

Giorgio Vasari: "Cronos castrando a su padre Urano", 1564. Fresco en la Sala di Cosimo en el Palazzo Vecchio de Florencia.

Cronos fue rey de los dioses pero a su vez acabó destronado por su hijo. Hesíodo (454 ss) dice: "Como Urano y Gea le habían predicho que sería destronado por uno de sus hijos, Cronos los iba devorando a medida que nacían. Así engendró y devoró a Hestia, Deméter, Hera, Plutón y Poseidón. Rea, trató de evitarlo y antes de nacer el último, Zeus, huyó a Creta y lo dio a luz en secreto. Luego envolvió una piedra en unos pañales y se la dio a su esposo, que no descubrió el engaño."


Relieve romano del 160 d.C. que se conserva en el Museo Capitolino de Roma. Cuando nació Zeus su madre Rea entregó a su esposo Cronos una piedra envuelta en pañales y se la tragó. Zeus fue criado secretamente en Creta por la cabra Amaltea y fue educado por el centauro Quirón. Al convertirse en adulto diputó el trono del Olimpo a su padre. 

Según Psudo-Apolodoro en su Biblioteca mitológica (I, 2, 1) Zeus capitaneó una larga lucha contra su padre. Ambos contaban con muchos aliados (cíclopes, gigantes, titanes, etc.) y la contienda se prolongó muchos años hasta que finalmente Zeus acabó como rey de los dioses: "Cuando Zeus se hizo adulto, pidió ayuda a Metis, hija de Océano, la cual con un bebedizo obligó a Crono a vomitar primero la piedra y luego los hijos que había devorado; Zeus, auxiliado por ellos, hizo la guerra contra Crono y los Titanes. Después de combatir diez años, Gea vaticinó a Zeus la victoria si se aliaba con los arrojados al Tártaro. Él, tras matar a Campe, la guardiana, desató sus ligaduras. Entonces los Cíclopes entregaron a Zeus el trueno, el relámpago y el rayo, a Plutón el yelmo y a Poseidón el tridente."

Finalmente, como ya sabemos, vencieron Júpiter y sus aliados. Crono fue desterrado del Olimpo y convertido en simple mortal. Pero tras su virtuosa vida y reinado ejemplar fue de nuevo convertido en inmortal.

En muchas publicaciones sobre Mitología se emplean de manera indistinta las formas Crono o Cronos para designar a esta divinidad griega. Pero según algunos expertos el dios Crono era una deidad muy antigua, algunos suponen que indoeuropea, que tenía características similares al Saturno Romano. Era uno de los titanes y padre de Zeus. A su lado en la antigua Grecia existía otra divinidad llamada Cronos, divinización del tiempo. Ya en época clásica se fusionaron ambas deidades y esta identificación se impuso a partir del Renacimiento por lo que desde entonces los elementos iconográficos de ambos se mezclan en la muchas obras de Arte. Por esa causa también se ha representado a Saturno como un anciano de cabellos blancos para indicar que es el dios del tiempo que hace envejecer todas las cosas. 
En la obra de Rubens hemos visto otro elemento de su iconografía tradicional: la guadaña, que alude tanto a la castración de su padre como al paso del tiempo y al final de la vida. En otras representaciones en vez de guadaña lleva una hoz que alude tanto a la castración como a la agricultura. 
A veces, para subrayar la fugacidad del tiempo, se le representaba con alas y a ello alude la expresión "el tiempo vuela". Por tanto aunque la representación de Saturno devorando a su hijo sea la más conocida, no es la única. Os pongo a continuación dos ejemplos.


Frontispicio del libro "Cien estatuas romanas respetadas por el celoso diente del Tiempo", 1648, de F. Perrier. Cronos como Padre Tiempo está royendo el Torso del Belvedere, estatua de Apollonio del siglo I a. C. Muestra la capacidad destructora del paso del tiempo, lo mismo que la serpiente mordiéndose la cola y la guadaña. Su fugacidad viene simbolizada por las alas.



Ivan Akimovich Akimov: "Saturno cortando las alas a Cupido", 1802. Óleo sobre tela 44,5 х 36,6 cm. Galería Estatal Tretyakov, Moscú. Su significado es evidente: el paso del tiempo corta las alas al amor porque el tiempo acaba con todo.